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Chulucanas:
Buscando más allá de la cerámica
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¿Cómo conseguir boletos de viaje? Ni bien recorre el bus
los destruidos caminos en las últimas lluvias del fenómeno El Niño
se observa cómo se salé de la capital del departamento para conocer la
verdadera realidad piurana: pequeñas
casas de adobe y caña Guayaquil es el paisaje que se repite
constantemente. Las puertas de las viviendas siempre abiertas de par en
par y los niños correteando junto a las gallinas y las cabras. Cruzando el puente una ciudad nos espera... Dentro de sus paisajes naturales se encuentran los ríos Piura y Yapetero, puntos de encuentro de hombres, mujeres y niños que pescan, lavan y juegan. Igualmente, está el cerro Ñañapique, famoso al igual que el cerro Vicús por las historias que se cuentan de ellos: relatos orales que se transmiten de generación en generación.
Una de las razones por las que no existen vestigios coloniales son el gran terremoto que azotó a Chulucanas a principios de este siglo y los fenómenos El Niño que azotaron a la ciudad durante este siglo. Las costumbres de los habitantes se basan en el sofocante calor que impera en la zona. Por ello, no ha de sorprenderse por el modelo reiterativo de la mayoría de las casas: de techo alto y muy ventiladas habitaciones interiores, además de puertas y ventanas abiertas todo el día de par en par, sin temor que algún amigo de lo ajeno intente ingresar a los recintos. Pese a que cosas del exterior llegan diariamente a la ciudad, gracias a los medios de comunicación y grandes comerciales que abastecen al poblador con productos que abarcan desde artefactos eléctricos hasta pescado fresco, aún se pueden encontrar inmensas bodegas de principio de siglo con olor a kerosene y confite. Además, si se desea comprar alguna medicina se tiene la opción de encontrar algunas farmacias cuya infraestructura nos llevará a aquellas droguerías del siglo pasado con inmensos anaqueles, botellitas de colores y balanza de cruz para medir exactamente los componentes medicinales. Y si la caminata fue
agotadora y la sed invadió
el cuerpo no hay nada mejor que saborear una típica chicha de jora.
Producto muy típico de la región hecho en base de maíz fermentado. Las
banderas blancas colgadas en algunas casas significa que allí se vende
esta bebida, preparada por las mujeres de la casa. Los carteros dejaron sus bicicletas Quien desee tomar un mototaxi no deberá pagar más de 1 sol,
pero si se quiere conocer lugares más alejados, como el caserío La
Encantada o el Asentamiento Humano Vate Manrique, morada de
grandes ceramistas como Max
Inga o Gerásimo Sosa, el precio del transporte puede subir
hasta en 5 nuevos soles. |