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REVERTIR EL CENTRALISMO: CAMINO AL DESARROLLO

El centralismo es un tema cuestionable en nuestro país.  Año tras año  se buscan fórmulas para aliviar aquel crecimiento dispar entre las provincias y la capital; pero ninguna ha sido una medicina adecuada.   ¿Cuál es en sí el problema? ¿Qué daño causa en el desarrollo integral del Perú?

He aquí un breve reportaje que intenta explicar  éstas cuestiones, la visión que tienen los estudiantes de hoy.   Si usted está interesado en colaborar con su opinión será bien recibida, sólo escríbanos.

Mucho tiempo atrás, en la época del gobierno de Juan Velasco Alvarado, un oficial del ejército peruano arribó a la ciudad de Piura para observar los recursos del departamento.

Un domingo, deseando probar el famoso “Seco de Chavelo”  y la “Carne Aliñada”, llegó a un conocido restaurante llamado “Las Tradiciones” y, mientras se deleitaba con la comida conoció a la dueña del  local a quien manifestó su asombro por la hermosa ciudad y las numerosas riquezas naturales de la región.

“Piura se puede convertir en un importante polo de desarrollo, su riqueza puede generar mucho beneficio para el país”, le dijo a la señora mientras saboreaba su Chicha de Jora.

Años más tarde, antes de que las lluvias azotaran la región, este militar regresó y encontró al departamento en las mismas condiciones.  “Parece que se le quemaron los motores a Piura.  Lo que estaba despegando quedó allí; es más, parece que retrocedió”, comentó.

¿Qué ha pasado?  ¿Por qué Piura ha quedado estancada?  ¿Y el auge que se le pronosticaba hace treinta años?  ¿Será por la actitud conformista de la gente o por el manejo centralista del gobierno?

INDUSTRIA: FUENTE DE DESARROLLO REGIONAL

A patir de la década de los cincuenta, Piura se proyectaba como un polo de desarrollo importante para el Perú en cuanto a la pesca, agricultura y minería.  Pero este proceso de crecimiento decayó en las últimas décadas.

La falta de capacitación, tecnología, de una reglamentación adecuada en cada sector productivo, así como de buenas vías de comunicación son la causa principal de ese decrecimiento.

 A pesar de todo ello, Piura sigue siendo a nivel nacional, el primer productor de mango, de limón y de algodón; y exporta un tercio de la producción de petróleo, el cual genera divisas al país.

 Estos productos como muchos otros  -el cobre, los fosfatos, el café y los espárragos-  generan industrias; sin embargo, la falta de un buen manejo empresarial   y  la deficiencia de los servicios básicos -agua potable, desagüe y energía- son sus principales obstáculos.

“El problema del agua y la energía hacen que los empresaios industriales busquen otros lugares para instalar sus empresas”, declaró el ex alcalde de Piura,  José Aguilar Santiesteban.

No cabe duda de que la solución a estos poblemas atraería una mayor inversión nacional y extranjera que ayudaría al desarrollo industrial de la región.

“La falta de inversión extranjera no debe ser motivo para decir que no se puede desarrollar la industria en Piura,  Textil Piura es un buen ejemplo de ello”, afirma el gerente de Planificación, Presupuesto y Racionalización Administrativa del CTAR-Piura, Miguel Zapata Zapata.

CENTRALISMO: PROBLEMA HISTÓRICO

Es necesario que el Estado peruano apoye al desarrollo de las regiones debido a que constituyen el principal motor de crecimiento del país; éstas se encuentran  pasivas al no explotar adecuadamente sus recursos.

 Hace siglo y medio el gobierno peruano se ha caracterizado por administrar un Estado unitario, con el manejo del poder y el presupuesto desde la capital; herencia legada del imperio español cuando los colonos tenían su centro de operaciones en la ciudad de Lima.

Con la independencia, los peruanos fueron conscientes de ello y buscaron muchas maneras de descentralizar. 

En 1823 se ideó crear Estados federales -como en Estados Unidos-; en 1875, Juntas Departamentales y en 1979, Regiones; pero aquellos intentos se vieron frustrados debido a factores externos e internos que no facilitaron el cambio al régimen ya impuesto.

Durante el gobierno de Alan García se inició el proceso de regionalización ideado en la Constitución de 1979, sin embargo, éste no logró sus fines;  la burocracia imperante en ese entonces y  la falta de capacitación entre las autoridades no permitió que perciban los problemas de su entorno.

En el gobierno del ingeniero Alberto Fujimori, las Regiones asumieron temporalmente los Consejos Transitorios de Administración Regional (CTAR) en 1992 que, según Rodolfo García, director del CTAR-Piura, “permiten una rápida gestión ministerial en cada departamento, al eliminar en un 60% la burocracia”.

Luego, con la Constitución de 1993 se crea el marco jurídico fundamental para llevar a cabo el proceso de descentralización, el cual se complementó con la Ley Marco de Descentralización dada el pasado año.

Según lo dicho, podemos constatar que el Perú ha vivido a lo argo de su historia republicana un constante proceso de reformas legales que han buscado eliminar el centralismo.

En la actualidad, los departamentos del Perú dependen directamente , a través del CTAR, del ministerio de la presidencia, encargado de ejecutar los trabajos de gran escala -carreteras, puentes, etcétera- con el presupuesto del Estado.

GOBIERNO CENTRAL Y GOBIERNOS LOCALES

Ante todos los problemas que presenta Piura -entre ellos el fenómeno de El Niño-, es difícil que el Estado se ocupe enteramente de ella debido a que tiene prioridades de interés nacional, como la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, la estabilización de la economía y la paz con Ecuador.   Lo mismo ocurre con los demás departamentos del Perú.

“El problema es que el Estado cuenta con pocos recursos económicos y por ello se le hace difícil descentralizar el presupuesto, indispensable para pagar sus deudas y mantener la paz”, declara el economista Hugo Agurto, docente de la Universidad de Piura (Udep).

Pero ello no justifica quedarnos con los brazos cruzados esperando que se nos dé todo. 

“Se debe aplicar el principio de subsidiaridad que expresamos diciendo: que no debe asumir la instancia superior lo que puede hacer la inferior”, opina el rector de la Udep, Antonio Mabres Torelló.

Un claro ejemplo de la falta de aplicación de este principio es lo ocurrido con los trabajos de prevención durante el fenómeno de El Niño.

“Los alcaldes pese a ser los presidentes de Defensa Civil en sus provincias o distritos fueron totalmente relegados por el gobierno central, quien prefirió esparcir ministros por las zonas damnificadas”, dice Pedro Planas, en su libro titulado, La Descentralización en el Perú Republicano.

“El gobierno centralizó todas las obras, tanto así que las empresas a las que se les encargaron estos trabajos fueron designadas por ellos mismos sin consultarles a las autoridades ni a la población piurana, conocedora de su realidad”, afirma José Aguilar Santiesteban.

Si bien es cierto, las estructuras regionales han disminuido en algo los efectos de la centralización limeña, pero aún así, las grandes decisiones se siguen tomando en Lima.

Sólo si se soluciona este problema, se podrá entender a la descentralización como una reducción del tamaño del gobierno central en favor del aumento del tamaño de los gobiernos locales y regionales. 

De esta forma el gobierno fortalecerá a los municipios para que puedan legislar en favor de la ciudad.

SOCIEDAD Y EDUCACIÓN

Pero el centralismo no es sólo una cuestión administrativa y de concentración del presupuesto en un sólo órgano; son las actitudes de la población, las costumbres del pueblo, lo que ha determinado su desarrollo en las últimas décadas.

En la época en que el Perú cambió de sistema económico en 1990, el país entró a una etapa difícil; por ello, el piurano buscó labores que generen  ingresos sin mucho esfuerzo.  Esto ha llevado a Piura y las demás provincias  al escaso desarrollo.

Contrastando su crecimiento con la ciudad de Lima, Piura ha decrecido debido a múltiples factores anteriormente mencionados que la ha llevado a ser considerada una región con pocas oportunidades. 

Muchos pobladores emigran hacia la capital en busca de trabajo cuando en su provincia tiene muchos recursos económicos.

Este es un hábito de conformismo generado en nuestra población, incluso de indiferencia.  Todos esperan que la ayuda venga del gobierno o de otras autoridades y no de uno mismo.

“En el fondo es la falta de educación la que nos lleva a no asumir nuestra responsabilidad con la sociedad. Al poner nuestra mirada acusadora en Lima y esperar que cambien allí las cosas demostramos ser los primeros centralistas.   Pocas veces decimos la responsabilidad está en mí”, declara Antonio Mabres.

Es cierto que durante mucho tiempo la educación también ha estado centralizada.  Sin embargo, a pesar que éste problema ha sido superado, los profesores continúan con programas de enseñanza anticuados, pues, no se preocupan por diseñar nuevos métodos que incentiven la formación de sus alumnos para que conozcan y amen la tierra en que viven.

Con la descentralización educativa, la educación regional debe estar dirigida a los orígenes, la cultura, la historia y las tradiciones de la ciudad para fomentar desde pequeños el cariño por ella.

Tanto los colegios como universidades deben formar piuranos orgullosos de su pueblo, hombres y mujeres dispuestos a quedarse en su ciudad para luchar y trabajar por ella.

Así como la educación, los medios de comunicacion social tienen también el deber de formar a la sociedad ya que son quienes orientan la opinión pública.

Lamentablemente, hoy en día “la mayoría de medios nacionales están dejando de lado el compromiso con la sociedad debido a que no quieren involucrarse en ése tema”, dice Daniel Hurtado Brenner, comunicador social.

“A los medios de comunicación de Lima les importa poco el tema de descentralización; quieren acaparar el mercado, el rating”, afirma Luz María Helguero, directora del diario El Tiempo.

Ante este problema, la sociedad no sabe a dónde se dirige, permanece indiferente a lo que le rodea.  Por falta de información en el tema no conocen sus problemas.

Ahora podemas replantear la pregunta anteriormente cuestionada:  el problema que vive Piura y de las provincias del país, ¿Será por la actitud conformista de la gente o por el manejo centralista del gobierno?

El gobierno paternalista genera un estado de conformismo y desinterés en los ciudadanos y esta actitud contribuye a reafirmar el centralismo en la Nación.  Por lo tanto ambos son los responsables.

Los grandes recursos -no sólo económicos sino también turísticos- que posee Piura se podrían aprovechar y explotar suficientemente para lograr progreso y bienestar en la región.

“El gobierno debe de pensar a largo plazo en el momento de buscar fórmulas de descentralización, y no a corto plazo promulgando leyes que no se cumplen a cabalidad.  Debe buscar una verdadera integración del país”, dice el economista Jesús Castillo.

“Con el centralismo estamos dando un paso atrás.  El país se está estabilizando económicamente, sin embargo, no hay una integración entre las provincias y Lima”, explica Hugo Agurto, docente en el [area de economía de la Udep.

Según Daniel Hurtado, “el gobierno debe poco a poco dejar caminar a solas a las provincias  debido a que es hora de que asuman sus responsabilidades como conocedoras de sus problemas”.

Ahora que el gobierno ha logrado estabilizar la economía, firmar la paz con Ecuador y combatir el terrorismo es el momento que ayude a sus provincias a caminar, y dejar participar a su población y autoridades para que haya mutua confianza.

La ciudadanía es la principal responsable de que las autoridades cumplan el deber asignado a su  localidad.  Son las primeras encargadas de generar el bienestar de su población.

Para ello, el piurano debe entender mejor sus problemas  para contribuir a solucionarlos, tiene que comprender el por qué y la raíz más profunda de éstos, y las posibles vías de solución.

Escrito por:

Susana Montesinos Tubée

Laura Ruiz Ramírez

Oscar Omar Terrones Juárez

Catherine Muñoz Agramonte

Luis Gómez Rivas

María Martha Reverte

Dajhana Paiva